miércoles, 14 de noviembre de 2012

Cintas con Salmón ahumado y Gambas



Hoy me caducaba un sobre de salmón ahumado, así que no quedaba otra que cocinar algo con él. ¿Y qué mejor que un plato de pasta? que cumple con los principios básicos de este blog: salir del paso, cocinar rápido, utilizar ingredientes que tengamos a mano, esté rico y sea aparente...
Una rápida revisión internauta me ha confirmado que la idea está a años luz de tener un ápice de originalidad. Y me ha maravillado una vez más la sonoridad del italiano. He encontrado una receta que se llama Parpadelle con Salmone Affumicato e Gamberetti. Y ésto me ha dado la clave para completar la recetilla, ya que tan solo pensaba en añadirle un poco de nata al salmón. Ahí vamos:

Ingredientes (para dos criaturas):


  • 150 gramos de pasta larga.
  • 100 gramos de Salmón Ahumado
  • 150 gramos de Gambas crudas y peladas
  • 200 cc de Nata para Cocinar
  • 1 Cebolla pequeña
  • 2 Dientes de Ajo
  • Parmesano Rallado al gusto
  • Aceite de Oliva
  • Sal, Pimienta negra molida, Eneldo




Preparación:

Este plato se prepara en un santiamén, así que os aconsejo que, más que nunca, lo tengáis todo listo antes de empezar a cocinar. El tiempo que tardaréis en preparar la salsa será poco más que el que se tarda en cocer la pasta.

Calentamos una olla con agua y añadimos sal, sin miedo. Mientras se calienta el agua podemos ir preparando el resto.



Cortamos la cebolla y el ajo en trozos pequeños. Echamos un par de cucharadas soperas de aceite en  una sartén con buen fondo (luego añadiremos aquí la pasta para mezclar) y calentamos. No echéis mucho aceite, que el salmón es muy graso y al soltar su grasa puede resultar muy pesada la salsa.

Pochamos la cebolla y el ajo a fuego moderado con una pizca de sal. Si se os queda muy seco, para no añadir más aceite podéis añadir un poco de agua, solo que cubra. Cuando el agua se evapore, la cebolla y el ajo estarán listos.

Cortamos el salmón en tiras.







Cuando la cebolla esté lista podemos cocer la pasta. Serán unos 7 minutos (dependiendo del fabricante, y si es pasta fresca, incluso menos).






Añadimos las gambas (las mías recién descongeladas, por supuesto) y cuando cambien de color y estén blanquitas, añadimos el salmón. Removemos ligeramente hasta que el salmón tome color salón de Mari de Huelin de los años 90. Si os fijáis  las tiras de salmón mermarán y veréis el aceite que suelta en la sartén,




Añadimos la nata y  pimienta negra a ser posible recién molida. Cocinamos a fuego lento unos dos o tres minutos. No añadimos sal que el salmón aporta la suya y siempre estamos a tiempo de añadirle. Procurad que no quede muy espeso, ya que al añadir la pasta puede resultar seco. Si os pasa ésto podéis añadir una tacita de leche y remover hasta que se integre.




Cuando empiece a espesar añadimos la pasta escurrida y removemos bien para que se reparta la salsa de manera uniforme.



Añadimos un par de cucharadas soperas de queso parmesano rallado. Removemos y servimos. Yo que soy capaz de echarle una tonelada de queso rallado a la pasta, le añado más y más y más conforme voy comiendo. Para decorar me acordé que tenía un bote de eneldo muerto de risa, y le da un puntito de color entre tanto pastelazo.






Y listo!!! Nosotros lo acompañamos de un ribeiro bien fresquito.



lunes, 12 de noviembre de 2012

Tarta Tatin de Manzana


Esta entrada se la voy a dedicar a mi amiga Pilare a la que me gustaría tener cerquita para poder pasar tiempo charlando de nuestras cosas y por qué no, churreteando. Como decía en uno de sus poemas Gil de Biedma "Ahora que de casi todo hace ya veinte años...". Pues tambíen hace más de veinte años que nos conocemos y hemos mantenido una amistad a distancia con unos pocos de reencuentros, menos de los que me hubiera gustado, pero así nos regalamos los cariños acumulados.  Pues esta entradita del blog es para ti (y para Raúl, que no se ponga celosón) , para que sepas que te tengo presente, y que te echo de menos. Espero que te/os guste. 

Hay muchas teorías sobre el origen de esta tarta de las denominadas invertidas. Unos dicen que cuando no se disponía de horno en todos los hogares, se realizaban cocciones sobre el fogón en una cazuela  con tapa, así  la masa quedaba crujiente. A mi me gusta más la historia que le atribuye esta receta a las hermanas Tatin, y al descuido de una de ellas (tirad de la wiki y similar). En cualquier caso, la cocina está llena de casualidades deliciosas, ¿no es cierto? Consiste en hornear las manzanas sobre un caramelo y cubiertas por una masa brisa. Una vez horneada se desmolda para servir, y podéis ver que resulta más que apetecible. 

Llevo mucho tiempo detrás de esta tarta, de probarla y de hacerla. Pero hasta hace poco no he hecho ni una cosa ni la otra.
En el aniversario de nuestro MATRIMONIO AVALADO POR EL TC, le pese a quien le pese, fuimos a cenar a un estupendo restaurante francés que hay en Nerja "Au Petit Paris", regentado por una pareja encantadora, Françoise y Alain, que demuestran por qué la cocina francesa ha sido, es y será un referente a nivel mundial. Una cocina muy elaborada, exquisita y con una presentación impecable.
Y aunque me costó decidirme, finalmente opté por la tarta tatin como postre, superando mis expectativas. La combinación de la manzana asada con el caramelo y el hojaldre se me antoja deliciosa.
Y tras la consabida búsqueda en internet, y un intento previo a pequeña escala, adapté las medidas y los ingredientes para la comodidad del seguidor tipo de este blog. 
Os aconsejo que busquéis un molde adecuado para la realización de la tarta, es decir, unos 24-26 centímetros de diámetro y que tenga cierta altura. Como ejemplo pongo los moldes en los que se hacen las típicas tartas americanas. Los hay de aluminio, cerámica, pyrex...


Ingredientes (para 8 golosos):

  • 6-8 Manzanas hermosas (golden/reineta preferiblemente)
  • El zumo de un Limón
  • 200 gramos de Azúcar
  • 50 gramos de Mantequilla
  • Una Lámina de pasta Brisa (yo puse hojaldre)




Preparación:

Ve encenciendo el horno   a 200ºC.
El zumo de limón se utiliza para que las manzanas no se oxiden, así que comenzaremos por exprimir el limón en un bol amplio. El descorazonador de manzanas es muy práctico, pero son de esas cosas que hacen bulto en el cajón y se utilizan muy de vez en cuando.


Yo pelo las manzanas como manda Arguiñano. Primero los polos y luego en bandas verticales.




 Me resulta muy curioso esto del descorazonador. ¿A quién se le ocurren estas cosas? Son carne de teletienda.




Cortamos las manzanas en gajos grandes. Corté en seis gajos las que eran más grandes y en cuatro las que eran medianas. Vamos echando los gajos cortados en el bol con el zumo de limón y removemos para que se impregnen. 


Cuando las tengamos listas hacemos un caramelo con los 200 gramos de azúcar, procurando que no se oscurezca mucho porque si llega a quemarse amarga.





Añadimos la mantequilla (o margarina si lo preferís) y removemos hasta que se disuelva y se integre. 
Si queda parte de la mantequilla separada del azúcar no os preocupéis que en el resultado final no se notará.





Volcamos el caramelo sobre el molde en el que vayamos a cocer la tarta. No se ve, pero hay un salvamantel debajo del molde, que no está la cosa como para estropear la piedra de la encimera. Os dije lo del molde porque me resistí a comprar otro cacharro y utilicé el que tenía. Al cocer el caramelo empezó a caer parte a la base del horno y no os quiero ni contar cómo acabó, además de la humareda que se lió en la cocina. Casi me cuesta mi MATRIMONIO AVALADO POR EL TC.
Disponemos los gajos de manzana como se ve en la foto. Cualquier manera vale, pero una disposición armónica de los gajos hará que visualmente la tarta sea un espectáculo en sí.



En los huecos entre gajos ponemos otros pero del revés, para que rellenen bien los huecos. La manzana al cocerse en el horno mermará un poco y se reblandecerá, así que cuanto más apretaícos  y sin huecos los pongáis, mayor efecto de "empedrado" obtendremos.



Ponemos la masa sobre el molde. Yo utilicé hojaldre por lo que comento siempre. Me pilla a mano en mi super de referencia y es refrigerada, así la puedo usar casi de inmediato. No os preocupéis por el sobrante. Remeted como buenamente podáis toda la masa insistiendo en los bordes. Total, luego no se va a ver ;-)



Y al horno!!! La tarta estará lista en unos 40 minutos. El hojaldre tiene bastante aguante al calor alto, pero si veis que se dora y la manzana no está cocida, cubridlo con una lámina de papel de aluminio para que finalice la cocción. 



Cuando la saquemos debemos dejarla reposar unos cinco minutos antes de desmoldarla. Pero HAY que desmoldarla en caliente, ya que si se enfría el caramelo se nos puede quedar todo el invento pegado. Afortunadamente no hay documento gráfico del momento tan tenso que supone darle la vuelta. 
Antes de desmoldarla, separamos los bordes para favorecer que salga. 


Es altamente recomendable degustar esta tarta templada y a ser posible con una buena bola de helado de vainilla. Bon appétit!!! Espero que te haya gustado Pi. Un bacio apretao!!!