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viernes, 10 de febrero de 2012

Sopa de Espárragos


Continuamos con las sopicas que tanto apetecen en los días de frío. Otra que tal baila es la sopa de espárragos trigueros. La he visto hacer en casa desde niño. También es muy simple y muy agradecida de preparar. En media hora escasa podemos disfrutar de una reconfortante sopa reparadora de cuerpos y espíritus.

Ingredientes:

  • Un Manojo de Espárragos Verdes 
  • Ajo
  • Pimentón
  • Aceite de Oliva
  • 1 Chorreón de Vinagre Blanco
  • Pan, a ser posible, cateto
  • Agua
  • Sal

Preparación:

- Pelamos y cortamos los ajos en láminas. ¿Cuántos? Yo para 2 personas utilicé 3 dientes tirando a hermosos. 
- Cortamos los espárragos. Sí, los más avispados os habréis percatado que los espárragos eran congelados. Sé que es un sacrilegio, pero cuando no se tiene mucho tiempo hay que recurrir al congelador. Ni que decir tiene que con un buen manojo de espárragos trigueros sale infinitamente mejor, pero  si no aprovecho el furor del momento, no publico... lo siento, puristas... Por cierto, tengo que renovar la tabla, que se le ven los cortes del cuchillo.



- En una sartén con buen fondo o una olla, ponemos un fondito de aceite (unos 50gr) y doramos ligeramente los ajos. A mí se me fue un poco, la verdad. Añadimos los espárragos con un pellizco de sal y rehogamos durante unos 5-7 minutos.









- Añadimos una cucharadita pequeña, o la punta de un cuchillo de pimentón dulce y la tostamos un poco en el aceite. Inmediatamente, para que no se queme y amargue, echamos el agua. Calculad unos 300 cc por comensal y un chorrillo más por lo que evapore y lo que se beba el pan. Llevamos a ebullición.







- Añadimos un chorreón de vinagre y si queremos, un poco de colorante alimentario, que le da un aspecto más apetecible aunque para nada es necesario.



- Dejamos cocer durante 15 minutos para que se produzca el milagro, y hablando de milagros: cortamos el pan en rebanadas. En mi caso, utilicé el Pan Milagro (gracias, Su. Lástima que no pude verte cuando viniste a Málaga, snif...) Lo tosté un poco porque la miga es blandita. Si utilizáis un pan más consistente e incluso del día anterior, no hace falta tostarlo.






- Añadimos el pan a la sopa. Tenemos dos opciones, añadirlo a la olla y servir, o bien disponer los trozos de pan en cada plato y servir la sopa sobre ellos. Para gustos los colores. 




Y a disfrutar de este clásico. Buen provecho!!!


martes, 1 de noviembre de 2011

Roscos de Huevo "Pujaítos"




Después de una más que amplia pausa estival y casi otoñal, aquí estoy de vuelta con un dulce tradicional. Es una pena que estas recetas se pierdan. Cada vez tenemos menos tiempo vs ganas de pasar tiempo en la cocina, y no hay nada como un dulce casero para acompañar los cafelitos de la sobremesa de esta época (aunque frío, lo que se dice frío, no hace).
Este rosquito de huevo de toda la vida, se bautizó en mi casa como "pujaítos", que es como se refería a  ellos una vecina para expresar lo esponjosos que le salían. 
Aquí os expreso la cantidad de ingredientes necesarios por cada huevo.

Ingredientes:
- Un huevo
- 250 gramos de harina de respostería
- Una medida de aceite
- Una medida y un poco más de leche
- Un sobre de levadura química
- Tres cucharadas soperas de azúcar
- Ralladura de limón
- Azúcar y canela molida para emborrizar



Preparación:
- Lo suyo es preparar la masa en un lebrillo, como se hacía antiguamente, pero en su defecto, un bol amplio nos servirá.
- Disponemos todos los ingredientes en el bol. Puse los ingredientes secos y luego añadí los húmedos. Hice la masa con dos huevos, por tanto, 500 gramos de harina.
- La medida de los líquidos es la capacidad de la cáscara del huevo, así que hay que intentar cascar el huevo con cuidado. Yo procuro hacerlo de manera que una de las mitades resulte un poco más grande, y esa es la que tomo como medida.









- Trabajamos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea. Yo comencé removiendo con una cuchara y terminé amasando con las manos.




- Podéis dar forma a los roscos como os resulte más cómodo. Una manera es dar pellizcos a la masa, hacer una bola y apretando en el centro abrir el agujero y agrandarlo con cuidado. En esta ocasión amasé barras de masa y las corté con un cuchillo para que las porciones tuvieran un tamaño similar. De todas formas, que todos sean distintos tiene su encanto.




- No tengo la habilidad de hacerlo con una sola mano, es que estaba solo y tenía que hacer la foto yo mismo.
- Antes de empezar a freir os aconsejo que deis forma a todos los rosquitos, salvo que tengáis ayuda y organicéis una cadena de montaje. También es conveniente tener preparado el azúcar y la canela en un plato hondo para poder emborrizar.



- Calentamos el aceite en una sartén que tenga fondo, para que se frían en abundante aceite. Vamos echando los rosquitos y vemos que enseguida aumentan y el agujero casi desaparece.
- Les damos la vuelta cuando vemos que están "rubitos", no los dejéis demasiado ya que harán una corteza más dura.





- Al sacar escurrimos el exceso de aceite e inmediatamente emborrizamos, ya que si esperamos a que se enfríen, no se pegará el azúcar al rosco. Si el azúcar se humedece con el aceite tampoco se pegará, así que habrá que renovar el azúcar con la canela.


- Pues sólo queda poner un  cafelito mientras se enfrían un poco, aunque siempre cae alguno caliente.


domingo, 1 de mayo de 2011

ABBA-s con Jamón sobre Pan Milagro



Como siempre hago los mismos chistes, que son cuatro mal contados, cuando preparo Habas con Jamón entono alguna canción de este grupo. Buscando alguna foto para hacer la consabida gracieta, he encontrado este simpático vídeo, si os gusta  ABBA os sacará una sonrisa. 




Hoy las he preparado con cebolla fresca porque no es temporada de cebolletas, pero también salen bien ricas.

Ingredientes:
- 500 gr de Habas
- 200 gr de cebolletas o cebolla fresca
- 150 gramos de Jamón Serrano en taquitos
- Sal, Aceite de Oliva y agua






Preparación:
Lavamos y escurrimos las habas. Les quitamos el filo a las vainas. Yo me he ayudado de un pelador, que si no me llevo media. Desgranamos y cortamos en trozos de unos 2 centímetros.
Picamos la cebolla.





Echamos todo a la sartén y añadimos un chorreón generoso de aceite de oliva, que es lo que le va a dar la untuosidad a la preparación final. Echamos agua hasta cubrir y  un poco de sal. Tendremos en cuenta que el jamón le proporcionará sal, así que ponemos poquito y rectificaremos una vez cocinado.



Llevamos a ebullición y dejamos a fuego medio-alto  y destapadas para que se vayan cociendo, removiendo de vez en cuando. Al cabo de unos 15 minutos, cuando veamos que se está formando la salsa  (que me encanta!!) añadimos el jamón y seguimos cocinando durante unos 5 minutos más, removiendo para que no se peguen. Si os gustan con más o menos caldo, podéis seguir cocinando o parar cuando veáis que está a vuestro gusto. 
Probamos y rectificamos de sal.




Normalmente las acompaño de un huevo frito, pero hoy me he permitido hacerme un homenaje preparándome las habas sobre una buena rebanada de Pan Milagro (gracias Su!!!) y el resto al plato. Este pan se merece unas fotillos.



Me recuerda a los bocatas que me pedía en la Bar Aliatar en Granada (Javi, llévame!!!). El Pan Milagro es perfecto para iniciarnos en el apasionante mundo del pan casero. Cuidado que engancha!!!
Una auténtica delicia.