lunes, 14 de noviembre de 2011

Lasaña de Verduras Asadas




La preparación de esta lasaña es un poco laboriosa, pero el resultado merece la pena. Podéis usar cualquier tipo de verdura que os guste o tengáis en casa.

Ingredientes (para 6 personas o 4 con mucha hambre)
- 1 Caja de Placas de pasta para lasaña
- 2 Cebollas medianas
- 1 Berenjena
- 1 Calabacín
- 1 Tomate rojo
- 1/2 Pimiento rojo y 1/2 Pimiento verde para asar
- Bechamel
- Queso rallado para gratinar
- Sal, Aceite, Pimienta negra molida y Nuez moscada



He utilizado las placas de lasaña precocida. Son muy cómodas de utilizar, ahorran mucho tiempo en la preparación y evitamos el engorro de la cocción y escurrido de las placas. Precisan unos 20-30 minutos de cocción y el resultado es más que aceptable.
La bechamel la hice con el Thermomix (sí, Thermomix es niño, al menos el mío). Si queréis simplificar al máximo podéis comprar la bechamel, pero igual, igual no va a ser. He modificado la receta del recetario Thermomix, suprimiendo el aceite de oliva y reduciendo la cantidad de harina.
- 600 ml de leche
- 50 gramos de mantequilla
- 4 cucharadas de harina
- Pimienta molida, sal y nuez moscada al gusto.

Teniendo esta máquina en casa, tendría delito no amortizarla, por eso no pongo la receta. Si queréis hacerla a la manera tradicional, calentad la mantequilla en una sartén antiadherente y dorad la harina en ella. Se formará un masacote informe inmanejable. Echad un poco de leche y con una varilla que no arañe, se va disolviendo. Conforme se vaya disolviendo añadimos más  leche, hasta que agreguemos toda. Coceremos a fuego lento durante unos 10-15 minutos sin dejar de remover o hasta que veamos que espesa hasta nuestro gusto. Salpimentamos al gusto y añadimos un toque de nuez moscada. Hay que tener en cuenta que esta bechamel va a estar media hora más en el horno, así que no conviene que espese demasiado.
Si salen grumos, verted la bechamel en un vaso de batidora y batidla hasta que quede fina.

Bueno, vamos al lío:

- Lavamos y cortamos toda la verdura en lonchas y tiras de medio centímetro de grosor, aproximadamente. Al calabacín me gusta quitarle la mitad de la piel. La piel de la berenjena, sin embargo, me gusta dejarla y sólo quito los extremos.







- Ahora viene lo más tedioso del proceso: asar la verdura. Esta vez la hice por partes en una sartén amplia con muy poquito aceite y echando un poco de sal para que la verdura sudara. Para mí es parte del encanto de cocinar, disfrutar del proceso. Pero como por lo general, no disponemos de este tiempo para recrearnos, otra opción es asar toda la verdura a la vez en una bandeja de horno. Igual que con la bechamel, tened en cuenta que esta verdura va a estar 30 minutos en el horno, así que ajsutad el cocinado al punto en que os gusta la verdura. A nosotros nos gusta no muy hecha. Os pongo fotos del antes/despúes, que me encanta!!!













Qué espectáculo, ¿no? Este plato de por sí os puede servir como guarnición para cualquier plato de carne o pescado, o como entrante.

- Untamos mantequilla al molde en el que vayamos a montar la lasaña y disponemos una capa de placas.
- Disponemos en cada capa una de las verduras y sobre ellas un poco de bechamel. Dentro fotos!!!








- Sobre la capa de tomate eché orégano y un poco de queso rallado. Algún día pondré la recetilla de tomates a la sartén... Terminamos de cubrir con la bechamel y encima el queso rallado para gratinar. Yo utilicé emmental.


 - Llevamos al horno previamente calentado a 180ºC durante 30 minutos. Si pasado ese tiempo el queso no se ha gratinado, ponemos el grill a toda potencia y sin quitarle la vista de encima, esperamos que se dore.
Si por el contrario, antes de que haya transcurrido ese tiempo está muy dorado, ponemos una lámina de papel de aluminio para que no se queme.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Torta de Aceite



Vamos con otro dulce casero de los de toda la vida. Muy rápido y muy fácil. Una apuesta segura con sabor a tradición.

Ingredientes:

  • 3 vasos de harina
  • 1 vaso de Leche
  • 1 vaso de azúcar
  • 1 vaso de aceite (girasol o aceite, al gusto. Yo suelo usar mitad y mitad)
  • 1 sobre de levadura química
  • 1 cucharada de anís verde (matalahúva)
  • Almendras fritas o tostadas para decorar





Preparación:
- En casa, la medida era el  vaso  tipo "duralex" de siempre. Como ya estamos muy finos, yo he utilizado la consabida medida de la "taza" o "cup", que equivale a  250 ml. 



- Echamos los ingredientes secos, es decir, azúcar, harina y levadura. La harina y la levadura y las tamizamos con un colador.



- Añadimos el resto de ingredientes salvo las almendras y removemos hasta conseguir una masa homogénea. Con una cuchara se puede trabajar la masa sin dificultad. La matalahúva la añadís al gusto (a mí me encanta)







- Engrasamos un molde plano con un poco de aceite. Últimamente estoy utilizando un spray que va fenomenal para desmoldar, y todo hay que decirlo, para limpiar el molde posteriormente. 
- Disponemos la masa en el molde y nos ayudamos de la cuchara para repartirla.



- Adornamos la superficie con las almendras tostadas. Si freís las almendras en casa, podéis utilizar ese aceite cuando se enfríe para realizar la masa. También se puede echar la matalahúva en ese aceite, pero con la precaución de hacerlo cuando la sartén esté fuera del calor, ya que si se quema amarga. Le da un sabor distinto y más intenso, todo es probar cuál nos gusta más. 



- Horneamos a fuego medio 180ºC durante unos 30-35 minutos. Ya he dicho en alguna ocasión que cada horno es un mundo, así que dependerá del vuestro en concreto y lo bien que os llevéis con él. 
- Si antes de finalizar el horneado la superficie está ya dorada, podéis cubrirla con una lámina de papel de aluminio para que no se queme.



- Dejamos enfriar y a poner la cafetera!!! La torta perderá volumen cuando se enfríe. Buen provecho. 




martes, 1 de noviembre de 2011

Roscos de Huevo "Pujaítos"




Después de una más que amplia pausa estival y casi otoñal, aquí estoy de vuelta con un dulce tradicional. Es una pena que estas recetas se pierdan. Cada vez tenemos menos tiempo vs ganas de pasar tiempo en la cocina, y no hay nada como un dulce casero para acompañar los cafelitos de la sobremesa de esta época (aunque frío, lo que se dice frío, no hace).
Este rosquito de huevo de toda la vida, se bautizó en mi casa como "pujaítos", que es como se refería a  ellos una vecina para expresar lo esponjosos que le salían. 
Aquí os expreso la cantidad de ingredientes necesarios por cada huevo.

Ingredientes:
- Un huevo
- 250 gramos de harina de respostería
- Una medida de aceite
- Una medida y un poco más de leche
- Un sobre de levadura química
- Tres cucharadas soperas de azúcar
- Ralladura de limón
- Azúcar y canela molida para emborrizar



Preparación:
- Lo suyo es preparar la masa en un lebrillo, como se hacía antiguamente, pero en su defecto, un bol amplio nos servirá.
- Disponemos todos los ingredientes en el bol. Puse los ingredientes secos y luego añadí los húmedos. Hice la masa con dos huevos, por tanto, 500 gramos de harina.
- La medida de los líquidos es la capacidad de la cáscara del huevo, así que hay que intentar cascar el huevo con cuidado. Yo procuro hacerlo de manera que una de las mitades resulte un poco más grande, y esa es la que tomo como medida.









- Trabajamos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea. Yo comencé removiendo con una cuchara y terminé amasando con las manos.




- Podéis dar forma a los roscos como os resulte más cómodo. Una manera es dar pellizcos a la masa, hacer una bola y apretando en el centro abrir el agujero y agrandarlo con cuidado. En esta ocasión amasé barras de masa y las corté con un cuchillo para que las porciones tuvieran un tamaño similar. De todas formas, que todos sean distintos tiene su encanto.




- No tengo la habilidad de hacerlo con una sola mano, es que estaba solo y tenía que hacer la foto yo mismo.
- Antes de empezar a freir os aconsejo que deis forma a todos los rosquitos, salvo que tengáis ayuda y organicéis una cadena de montaje. También es conveniente tener preparado el azúcar y la canela en un plato hondo para poder emborrizar.



- Calentamos el aceite en una sartén que tenga fondo, para que se frían en abundante aceite. Vamos echando los rosquitos y vemos que enseguida aumentan y el agujero casi desaparece.
- Les damos la vuelta cuando vemos que están "rubitos", no los dejéis demasiado ya que harán una corteza más dura.





- Al sacar escurrimos el exceso de aceite e inmediatamente emborrizamos, ya que si esperamos a que se enfríen, no se pegará el azúcar al rosco. Si el azúcar se humedece con el aceite tampoco se pegará, así que habrá que renovar el azúcar con la canela.


- Pues sólo queda poner un  cafelito mientras se enfrían un poco, aunque siempre cae alguno caliente.